Inteligencias múltiples
La teoría de las Inteligencias Múltiples fue formulada por Howard Gardner y ha supuesto una revolución en el sistema educativo. Estos últimos días hemos podido ver en clase vídeos relacionados con ella y hemos trabajado los contenidos a los que se refieren.
Howard Gardner defiende una visión del concepto de inteligencia distinto al que se tenía hace unos 20 años: se consideraba el conocimiento humano como unitario y era posible describir quién poseía una inteligencia inamovible y cuantificable mediante el coeficiente intelectual (test de inteligencia).
Actualmente se considera que tenemos al menos 9 inteligencias diferentes. La mayoría de los individuos poseemos la totalidad de estas inteligencias, en distintas medidas, producto de la dotación biológica y la interacción con el ambiente y la cultura. Por este factor el concepto de educación pública intenta dar oportunidades a quienes tienen un ambiente poco favorable.
El individuo combina las diferentes inteligencias, y por ello no siempre las calificaciones escolares más altas se corresponden con los mejores profesionales en el futuro. Muchos estudiantes son calificados como alumnos deficientes en el aprendizaje o con poca atención, muchos sometidos a tratamiento con medicación y considerados "enfermos mentales".
La definición de inteligencia más correcta es: capacidad para resolver problemas y crear productos valiosos en una o más culturas. La inteligencia es una destreza que se puede desarrollar aunque sin negar los componentes genéticos. Existe una potencialidad genética que puede aprovecharse y aumentar las destrezas, desarrollándose según el medio ambiente, las experiencias, educación, etc.
En definitiva, la inteligencia es la capacidad de solventar problemas cotidianos, de generar nuevos problemas, y de crear productos u ofrecer servicios, dentro del propio ámbito cultural.
Estas inteligencias son las siguientes: visual- espacial;
inteligencia lógico-matemática; inteligencia musical; inteligencia
lingüística-verbal; inteligencia corporal-kinestésica;
inteligencia intrapersonal; inteligencia interpersonal; y por último
inteligencia naturalista.
La última práctica que hemos tenido que hacer consistía en poner en relación el vídeo de la entrevista de José Mujica, realizada por Jordi Évole, con la Teoría de las inteligencias múltiples, la cual será expuesta a continuación.
José Mujica, actual presidente de Uruguay, se muestra
ante el mundo entero como un presidente poco habitual, alejado del
estereotipo de político que se tiene en todo el mundo, pero sobre
todo en los países occidentales. No muestra indignación ante los
problemas que detecta en su propio país y a nivel global, sino que
tiene una actitud de visión, de construcción de ideas y resolución
de problemas, alejados de la violencia y la reacción negativa que
supone la indignación.
José Mujica no habla solo de gestionar un país, de
economía y política, sino que habla de la felicidad de las
personas, de guiar a una sociedad sumergida en el sistema capitalista
y el consumismo. Para ello propone una revisión y una reflexión
personal sobre la forma en la que vivimos.
Su mensaje se resume en el concepto de sobriedad, de
vivir con lo justo y “livianos de equipaje”, atendiendo al
consumo básico y concentrando el esfuerzo humano en el progreso
social y el camino hacia la felicidad, alejado del camino propuesto
desde el consumo. “El consumismo mueve la economía, pero no
desarrolla la vida” -afirma textualmente Mujica-.
Para este singular presidente los pobres son aquellos
que precisan mucho para vivir, ya que la mayor riqueza que tiene el
ser humano es estar vivo y poder invertir su tiempo y esfuerzo en lo
que le motiva.
Los discursos de Mujica y su forma de expresar esta
serie de ideas nos engancha y remueve nuestras conciencias, conecta
con nosotros emocionalmente, y crea un vínculo por el cual nos hace
reflexionar. De esta manera se conecta el discurso de Mujica con la
teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, ya que
Mujica hace uso de su inteligencia verbal-lingüística,
interpersonal y emocional, y muestra su inteligencia intrapersonal.
Por otra parte Jordi Évole como periodista destaca en la faceta
verbal-lingüística e intrapersonal.
Cada una de estas inteligencias tiene una serie de
características determinadas: la inteligencia verbal-lingüística
permite a Mujica y Évole utilizar de una forma eficaz las palabras e
incidir en el caso de Évole a los espectadores y personas
entrevistadas, y en el caso de Mujica a todos los ciudadanos de
Uruguay, de forma que son capaces de opinar, convencer, mostrar
cierto sentido del humor, contar anécdotas, realizar metáforas,
etc.
En segundo lugar aparece la inteligencia interpersonal,
que da ese carácter de líder a Mujica, y que es una de las más
importantes en un gobernante que debe empatizar con los ciudadanos,
ser cercano, saber relacionarse con ellos y comunicar sus proyectos,
ideas e intenciones. Sobre todo valora la honradez intelectual como
clave en la comunicación hacia los demás.También en el caso de
Jordi Évole es fundamental como periodista.
Aparece además la inteligencia intrapersonal en la
figura de José Mujica, que habla de la capacidad de autocrítica, de
la manera en la que debemos controlar los deseos impulsivos y pensar
según el bien de todos y la felicidad. Mujica vive coherentemente
(“uno debe vivir como piensa, o de lo contrario pensará como
vive”). De estas inteligencias nace la inteligencia emocional, que
permite reconocer emociones propias y ajenas y saber actuar
adecuadamente ante ellas.
Encajan distintas ideas de la opinión de Gardner y
Mujica: el desarrollo no puede ir en contra del ser humano, de manera
que cada persona debe ser valorada desde los ámbitos en los que
puede potenciar su inteligencia, y de esta manera motivarse, llegar a
avanzar y ser feliz. Mujica afirma que “nadie es más que nadie”
y apuesta por la educación como motor de la sociedad y el progreso.
Según Gardner el futuro se encuentra en la autonomía
y en el trabajo cooperativo a la vez, en la capacidad de resolver
problemas y de emprender utilizando los recursos necesarios y en el
contexto de la diversidad cultural. Para Gardner el individuo no
puede escoger el factor genético que le influye, pero puede decidir
en qué quiere trabajar y cuánto se va a aplicar a esta tarea. Son
determinantes en este proceso la enseñanza de calidad y
personalizada, y tener los recursos suficientes, algo que Mujica
tiene como uno de sus objetivos prioritarios.
Para Mujica el mundo debería separarse del consumismo,
apartar su atención de estar continuamente comprando y obteniendo
cosas materiales que pueden satisfacer temporalmente nuestras
necesidades pero que no nos dan la felicidad; y centrar esta atención
en los problemas que afectan a la humanidad en conjunto. Tampoco
debemos malgastar el tiempo, ya que cada vez que consumimos pagamos
con el dinero que nos ha llevado mucho tiempo conseguir, y por lo
tanto terminamos pagando con tiempo. Considera que los humanos
debemos comenzar a avanzar como especie, y no guiarnos por el interés
individual.
Las personas deben anteponer su felicidad y bienestar a
las preocupaciones que al fin y al cabo conllevan los bienes
materiales, y comenzar a gobernar sobre la fuerza capitalista que
actualmente nos gobierna a todos, y vivir con sobriedad (y no con
austeridad, palabra que según afirma Mujica, con cierto humor, es
utilizada para referirse a recortes y a dejar a la gente sin empleo).
Mujica afirma que ante el fracaso se debe asumir lo
ocurrido y continuar, diciendo siempre la verdad y admitiendo los
errores.
Desde mi reflexión personal me he sentido muy
sorprendida al ver una persona como Mujica, alguien que no de deja
guiar por la avaricia que, al fin y al cabo, es el problema que el
mundo tiene. Ver a una persona así inspira y a la vez hace que me
plantee cómo estoy guiando yo mi vida, si lo que me mueve es
realmente la felicidad o el espejismo de felicidad que lo material
ofrece.
El cambio no es sencillo, y ni siquiera un presidente
con la iniciativa y los proyectos de Mujica puede llevar al cabo su
tarea completa, sin embargo, si puede darse un cambio de mentalidad
que poco a poco vaya avanzando entre todos.
La coherencia de esta persona nos abruma y asombra a la
vez, nos hace tener esperanza sobre los políticos que puede llegar a
haber, pero a la vez remueve nuestras conciencias que son llamadas a
la responsabilidad (según Mujica: “los que vivimos mejor tenemos
la responsabilidad sobre los que viven mal”). Puede que esta sea la
clave de nuestra felicidad, salir del círculo vicioso del consumismo
y el egoísmo, y dirigirnos hacia lo que nos motiva y nos termina
haciendo felices.

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